ANÁLISIS DE LA CAPACIDAD ADQUISITIVA DEL SALARIO MÍNIMO EN MÉXICO (2014-2024): UN MODELO ECONOMÉTRICO
Palabras clave:
Salario Mínimo, Capacidad Adquisitiva, Modelo Econométrico, Política EconómicaResumen
Este estudio analiza la capacidad adquisitiva del salario mínimo en México durante el periodo 2014-2024, una década marcada por una transición en la política salarial desde la contención hacia la recuperación del poder de compra. El objetivo central es determinar, mediante un modelo econométrico, si el salario mínimo es suficiente para el sustento de un adulto, evaluando su relación con variables macroeconómicas clave como la tasa de interés, las importaciones, la escolaridad y la producción nacional (PIB). La pregunta de investigación se centra en si el salario mínimo de 2024 puede cubrir una canasta de bienes y servicios básicos para un adulto. Utilizando un enfoque cuantitativo con datos trimestrales de fuentes oficiales como Banxico e INEGI, se aplicó un modelo de regresión múltiple para el periodo 2014-2024. La selección de variables se basó en su significancia estadística (coeficiente de correlación > 0.5) y en la disponibilidad de datos confiables. Los resultados muestran una alta capacidad explicativa del modelo, con un R² ajustado del 98.3%. Se encontraron correlaciones positivas y fuertes entre la capacidad adquisitiva y el nivel de escolaridad (r=0.91), la producción nacional (r=0.89) y las importaciones de consumo (r=0.877). De manera contraintuitiva, se halló una correlación positiva con la tasa de interés (r=0.72), un resultado que contradice la teoría keynesiana pero que podría explicarse por la coincidencia temporal de alzas de tasas y aumentos salariales sin precedentes en el periodo reciente. El estudio concluye que la capacidad adquisitiva del salario mínimo estuvo fuertemente determinada por el crecimiento económico, el nivel educativo y el acceso a importaciones baratas. Se resalta que, si bien los incrementos nominales al salario son una herramienta poderosa, su efectividad a largo plazo depende de un entorno macroeconómico favorable y, fundamentalmente, de políticas estructurales que eleven el capital humano de la fuerza laboral.