DE LA ADMINISTRACIÓN CLÁSICA A LAS ORGANIZACIONES CONTEMPORÁNEAS: VIGENCIA Y TRANSFORMACIÓN DEL PENSAMIENTO ADMINISTRATIVO EN EL SIGLO XXI
Palabras clave:
administración, pensamiento administrativo, teoría administrativa, organizaciones contemporáneas, transformación organizacionalResumen
La administración constituye una disciplina fundamental para comprender la manera en que las organizaciones coordinan sus recursos, orientan sus actividades y desarrollan estrategias para alcanzar objetivos en contextos económicos y sociales cambiantes. A lo largo de su evolución histórica, el pensamiento administrativo ha experimentado importantes transformaciones derivadas de los procesos de industrialización, el crecimiento de las organizaciones, los cambios en las relaciones laborales, la globalización y, más recientemente, la transformación digital. Sin embargo, la aparición de nuevos enfoques administrativos no ha significado necesariamente la desaparición de las aportaciones desarrolladas por las corrientes clásicas, sino la incorporación progresiva de nuevas perspectivas que amplían y reinterpretan los fundamentos de la disciplina. El objetivo de la presente investigación consiste en analizar la evolución del pensamiento administrativo desde sus principales fundamentos clásicos hasta las características de las organizaciones contemporáneas, identificando los elementos que mantienen vigencia y aquellos que han experimentado procesos de transformación durante el siglo XXI. La investigación se desarrolló mediante un enfoque cualitativo y una revisión documental de carácter descriptivo y analítico. Se analizaron aportaciones relacionadas con la administración científica, la teoría administrativa general las relaciones humanas, la teoría de sistemas, el enfoque de contingencias y los procesos contemporáneos de transformación organizacional. Los resultados muestran que principios como la planeación, la organización, la dirección, el control, la eficiencia y la coordinación continúan siendo fundamentales dentro de las organizaciones actuales, aunque sus formas de aplicación se han transformado debido a la incorporación de nuevas tecnologías, estructuras organizacionales más flexibles y entornos caracterizados por una mayor complejidad e incertidumbre. Se concluye que la evolución del pensamiento administrativo debe entenderse como un proceso de integración, adaptación y reinterpretación, en el cual los fundamentos clásicos conservan relevancia cuando son aplicados críticamente de acuerdo con las características de cada contexto. La administración contemporánea requiere, por tanto, combinar los conocimientos históricos de la disciplina con capacidades relacionadas con la innovación, la tecnología, el liderazgo, la flexibilidad y la gestión del cambio.